Fundación Maisha
2024
Kenia
Sociedad Civil
En Ejecución
El proyecto aborda las condiciones de extrema vulnerabilidad y exclusión social que enfrentan niñas y mujeres en los slums más pobres y poblados de Kenia. La menstruación es un estigma, lo que genera un entorno de silencio, discriminación y desinformación que afecta profundamente la salud, la educación y la dignidad de las niñas y mujeres. Estas condiciones perpetúan un círculo vicioso de pobreza, desigualdad y violencia de género que limita sus oportunidades de desarrollo personal y profesional.
Este proyecto, de 18 meses, busca mejorar la vida de niñas y mujeres en Kibera, reduciendo ausentismo escolar y abusos, promoviendo la equidad de género mediante toallas higiénicas, educación sexual y trabajo digno. Así, se espera que niñas de comunidades vulnerables asisten a la escuela sin interrupciones, mejoren su bienestar mediante el acceso a productos de higiene menstrual y educación sexual, y que las mujeres capacitadas logren ingresos sostenibles a través de empleos dignos.
La estrategia de intervención consiste en: 1. Llevar a cabo un programa de capacitación en costura para 50 mujeres adultas. Aprenderán a producir toallitas higiénicas reutilizables, lo que no solo les proporcionará una habilidad valiosa, sino que también creará una fuente sostenible y digna de ingresos; 2. Implementar un programa de educación sexual integral dirigido a 4.000 niños, niñas y jóvenes en las escuelas locales. Este programa abordará temas cruciales como la comprensión del ciclo menstrual, la salud sexual y reproductiva, y la equidad de género; 3. Distribuir kits de higiene menstrual reutilizables a 2.000 niñas y mujeres jóvenes de Kibera y 4. Capacitar a 100 educadores y profesores de las escuelas locales sobre equidad de género, salud sexual y reproductiva, y higiene menstrual. Así, se busca que integren estos temas en sus clases regulares y apoyen de manera continua a sus estudiantes, tanto en el ámbito académico como en el personal.
La población objetivo, estimada en 4.150 personas, corresponde a distintos grupos de Kibera, el slum más grande de Nairobi. Se consideran: a) 4.000 estudiantes, por una parte, 2.000 niñas y mujeres jóvenes vulnerables a la exclusión educativa y social por la falta de productos de higiene menstrual y que suelen faltar a la escuela durante el ciclo menstrual y que por falta de educación sexual se exponen a embarazos no planificados y enfermedades de transmisión sexual. Por otra parte, 2.000 niños y hombres jóvenes ya que para romper el ciclo de actitudes abusivas hacia las mujeres, es crucial incluirlos en la educación sexual integral, fomentando respeto y equidad de género; b) 50 mujeres adultas capacitadas en la producción de toallas higiénicas reutilizables. Muchas son madres solteras o cabezas de familia que buscan oportunidades laborales y, c) 100 profesores que serán formados en educación sexual para la sostenibilidad del proyecto, la transferencia de conocimientos debe incluir a quienes forman a los niños y niñas de Kibera.
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